Calderonismo 2006-2010


¿MAS DE LO MISMO?

Marco Antonio Figueroa Quinto


"La prosperidad es un gran maestro; la adversidad es mucho más grande. La posesión embota la mente, la adversidad la fortalece." William Hazlitt

Todos sabemos que la sociedad como organismo vivo jamás se detendrá; el cambio es lo único permanente, dicha transformación marcha siempre hacia delante, una búsqueda individual e institucional como supremo anhelo de superación y perfeccionamiento, para lograr plena realización en cualquier ámbito de la existencia, debiendo ser osado y cruzar el umbral del porvenir para descorrer el telón de un mundo nuevo y dejar atrás cualquier lastre que impida alcanzar dicha meta. Bien vale la pena iniciar dicha lucha, lucha que vislumbre un nuevo y mejor futuro, el que nada ni nadie deba obstaculizar o empañar , so pena de sufrir la consecuencia de la misma evolución: Olvido, rechazo, repulsión, aborrecimiento, señalamiento, evidenciaciòn, sanción, pena y muerte.
En efecto la evolución que sufra nuestra sociedad constantemente irá en busca de su perfeccionamiento, solo los ignorantes, fatuos, falsos, convenencieros, retrógradas, obtusos y oscuros permanecerán estáticos defendiendo obsoletas y estùpidas ideas de continuidad, para muestra basta hurgar en la historia de nuestro paìs con los sexenios de Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicente Fox Quesada, los que implementaron y adaptaron el multicitado liberalismo económico en la economía mexicana, generando con ella un desarrollo ficticio, donde resaltan una serie de magnates, solo comparables con el enriquecimiento del presidente Miguel Alemán Valdés, fortuna de este último –pese a tan reprobable actitud- adquirida por las ganancias que el gobierno obtuvo de factorías, empresas e industrias que por motivos de la II Guerra Mundial se instalaron temporalmente en nuestro territorio, en cambio el actual sistema económico ha permitido la creación de vergonzantes (pero fructíferos) monopolios, los que explotan no solo la economía de la gente pensante y trabajadora, sino de campesinos, indígenas, humildes y de millones de pobres que se debaten en la miseria màs espantosa, los que por amor al paìs y a su descendencia no generan nueva Revolución, revuelta que de proseguir empecinado Felipe Calderón Hinojosa en la aberrante forma de gobernar, estallará tarde que temprano.


Calderón Hinojosa, el gobernante espurio para màs de la mitad de los mexicanos en edad de votar, debe de escuchar los reclamos que se dan en nuestra nación, reclamos que surgen de la inconformidad, dignidad y vergüenza, basadas en serias reflexiones y análisis de cruda realidad circundante, no solo respetando postulados de sus asesores y la filosofía de tal doctrina económica, la que pretende y ha pretendido gobernar al paìs como si fuese una empresa, enumerada en su vertical directriz, comercialización, ingeniería, compras, producción, mantenimiento, control de producción, recursos humanos, contraloría y contabilidad, asì como el aseguramiento de la calidad, lo que en teoría puede impactar a sus allegados llevando supuesto control en cada una de sus áreas, lo que no siempre resultará óptimo para las todos, pues aniquila y pulveriza los bolsillos de los dueños de la mano de obra y esfuerzo, beneficiando sin límites a los propietarios del capital, capitales obtenidos al amparo del poder al desviar beneficios sociales y humanitarios a sus arcas y otras adquiridas en operaciones fraudulentas, ventajosas y dolosas, las que han surgido de atentar contra nuestra salud, integridad y valores, los que a travès de muchos años nos han hecho un pueblo digno y libre, lo que nunca será justo ni debe de ser, pues ello precipitará lo que todos deseamos evitar: Una gran hecatombe social.


Para lograr resultados en nuestro contexto social se requiere hacer los cambios adecuados y necesarios, esos que nos instalen a la vanguardia del plano internacional y no en la retaguardia del vecino paìs del norte (donde se han alimentado intelectualmente la mayoría de los colaboradores del actual régimen), al que tanto admiran, veneran y mitifican los funcionarios calderonistas, que sino reflexionan y se ponen a trabajar en serio, se llevarán (no solo ganancias a bancos extranjeros) el susto de su vida. ¡No creo que pase mucho tiempo para ello! Las condiciones de nuestra sociedad están en un momento de fragilidad, que si no se atienden será lamentable para todos. ¡Estamos! alodi_13@hotmail.com